¿Tengo que cambiar de CRM?
No. Es la primera regla del sistema. Leemos tu cartera desde el feed que tu CRM ya genera para los portales, y tu equipo sigue trabajando exactamente donde trabaja hoy.
¿Qué pasa cuando el lead pregunta algo que la IA no sabe?
Escala al agente que corresponda con el contexto de la conversación entera. Y en cuanto un humano responde, la automatización se pausa sola hasta que la conversación se enfría. No hay dos voces hablando a la vez con tu cliente.
¿Esto sustituye a mis comerciales?
Sustituye la parte de su trabajo que ninguno quiere hacer: contestar a las once de la noche, repetir el precio y los metros veinte veces al día y perseguir al que ya no contesta. Lo que sí necesita persona —la visita, la negociación, la firma de la exclusiva— sigue siendo suyo, con más horas libres para hacerlo.
Ya tenemos un chatbot en la web y no funcionó.
Casi siempre por lo mismo: no conocía la cartera, no tenía acceso al calendario y no sabía a quién avisar. Este sistema hace las tres cosas, y ese es justo el motivo por el que la demo que probaste podía hablarte de inmuebles concretos y ofrecerte una hora.
¿Aparece vuestra marca delante de mis clientes?
No. Todo lo que ve tu cliente —agente, valorador, correos— va con la marca de tu agencia. La plataforma sobre la que está construido el sistema no se muestra ni se nombra.
¿Cuánta gente de mi equipo tiene que aprender algo nuevo?
Una: la persona que reciba las citas. El resto sigue con su rutina. Si el sistema exige formación seria, está mal implantado.